
Amo la sensibilidad femenina. Es una de las características que mas defiendo y disfruto.
Lloro por casi todo:
Por la escena de Notting Hill donde ella dice : Im just a girl, standing infront of a boy, asking him to love her” aunque la vi mas de 9 veces
Por un texto que llega en el momento justo
Por un instante de sexo intenso
Por un abrazo de mis hijos
Por determinadas canciones
Por tristeza y dolor, claro.
Podría seguir eternamente con la lista, pero les dejo esos ejemplos solo a modo de muestra.
A los hombres los educan con la vetusta y ridícula frase de “ los hombres no lloran” . Menos mal que a nosotras nos está permitido.
Llorar desahoga, desinflama, alivia, mejora el estado de animo, libera, expresa, y dice mas que muchas palabras.
Hace unos días volví de un viaje donde me reencontré con una amiga muy querida de mi infancia, a la que no veía hacia 25 años. Pasamos 4 días fuertes e inolvidables juntas y después de despedirnos me tomé el avión. Desde que me senté en mi asiento hasta que pisó suelo porteño no dejé de lagrimear. Al lado mío se sentó un señor cincuentón que también viajaba solo. Los primeros 15 minutos estaba tan concentrada en mis sentimientos que ni siquiera lo registré, los siguientes 15 sentí sus ojos clavados en mí y su desesperación por tratar de ayudarme pero sin decir una palabra. El problema fue la siguiente hora que empezó con un:
- Disculpame, necesitas algo?
- No, gracias
- Estas mal de salud?
- No, no, no te preocupes
- Querés que llame a la azafata?
- Te agradezco, está todo bien.
Yo necesitaba transitar ese estado de melancolía y recuerdos. No molestaba a nadie, solo pensaba y secaba las lágrimas de mi cara con mis manos, mirando por la ventanilla. Pero él insistía:
- Yo también pase por un momento así en marzo, pero salí y vos también vas a poder salir
- Qué?? Le pregunte sorprendida
- Que yo te entiendo, cuando me dejó mi mujer estaba igual que vos hoy, pero salí y vos sos fuerte, vas a poder salir también, como yo.
- No, no… no te preocupes, solo tuve un día complicado
Lo sé. No fue la mejor respuesta, pero fue la que se me ocurrió, después de todo, sus intenciones eran buenas, y no quería ser guaranga con él, pero necesitaba que me deje con mi alma, sin ofrecerme nada, sin preguntarme nada, sin hablarme. Miré mi reloj, faltaba 1 hora de vuelo, y el insistidor atacó de nuevo.
Me ofreció pañuelos de papel, su “ saquito” (textual) por si tenia frío, me mostró los regalos que le traía a su hija,(conjunto de ropa interior incluido), abrió un chocolate y me ofreció la mitad. A todas y cada una de sus demostraciones de afecto/levante/seducción frustrada/caballerosidad le contesté con una sonrisa y un ….no, gracias o simil.
Que les pasa a los hombres que no nos pueden ver llorar y dejarnos tranquilas? Pensé.
Yo no quería hacerme de un amigo nuevo. Menos que menos levantarme a un cincuentón que usa “ saquito” de lana color beige, no me interesaba que me haga un pasamanos con la bebida desde la azafata hasta mi mesita rebatible, pero sin quererlo ahí estaba él con todo su despliegue y su olor a naftalina. Casi llegando a Buenos Aires me di cuenta que estaba riéndome a carcajadas por no se qué cosa que me había dicho. Después de todo, el viaje se me pasó más rápido y el único punto que sumó fue en los últimos segundos, donde conciente de la realidad en lugar de pedirme el teléfono me despidió con un….
- Seguramente la vida nos volverá a cruzar.
Hombres lectores de este blog: que haría uds en la misma situación?
Mujeres lectoras de este blog: Que les molesta más? Lo que hizo el cincuentón o que un hombre nos vea llorando y ni siquiera lo registre?