
10.30/ 11 am. Llega una familia a la playa. Ella de la mano de alguno de sus pequeños hijos, detrás de ella se ve una montaña de bolsos, juguetes playeros, las reposeras, las paletas, el tejo, el bolso matero, y la sombrilla o carpa de esas finitas que son como una media esfera que se arman y desarman que se acerca. Ella camina hasta que se detiene y marca con el dedo un punto en la arena, en cuanto empieza a desensillar esa especie de equeco, asoma la cabeza del marido/pareja que sin decir media palabra procede a armar la carpita o sombrilla en ESE lugar mientras ella desparrama kilos de protector solar entre sus hijos.
Una vez terminadas dichas operaciones ambos se sientan en sus reposeras a leer el diario/libro/revista sin decirse media palabra mientras los chicos revolotean a su alrededor. Ni se miran, salvo para reclamarse uno al otro que se ocupe de los chicos, o que vaya al mar con ellos.
Al observar esta secuencia una y otra vez, en la mayoría de las familias que me rodeaban pensé: son las vacaciones aquellos 7 ansiados días de relax y disfrute familiar que se esperan durante los restantes 358 días del año o son una pesadilla ?
Una vez terminadas dichas operaciones ambos se sientan en sus reposeras a leer el diario/libro/revista sin decirse media palabra mientras los chicos revolotean a su alrededor. Ni se miran, salvo para reclamarse uno al otro que se ocupe de los chicos, o que vaya al mar con ellos.
Al observar esta secuencia una y otra vez, en la mayoría de las familias que me rodeaban pensé: son las vacaciones aquellos 7 ansiados días de relax y disfrute familiar que se esperan durante los restantes 358 días del año o son una pesadilla ?
Mi pensamiento y abstracción se vieron interrumpidos por una vieja conocida que se sentó al lado mío después de los saludos correspondientes y resopló :
- Que suerte tenés vos que podes venir sola con tus hijos de vacaciones, lo que pagaría yo porque mi marido se vaya unos días y me deje sola!
- Es lo que hay, que te aseguro está lejos de la situación ideal, pero una se acostumbra a todo – le contesté
- Sabés lo que es dormir todas las noches desde hace 10 años al lado del gordo que me ronca sin parar? – insistió.
- Y vos sabes lo que es no tener quién te haga cucharita a la noche cuando caes muerta después de trabajar y correr tras los chicos todo el día?
Y asi seguimos un rato riéndonos de nosotras mismas y de nuestros deseos de ocupar el lugar de la otra, al menos por unos días.
45 minutos después se fue, y me dejó pensando algo que había ya escuchado hace unos años:
Es acaso el matrimonio como un colectivo de larga distancia donde los que están abajo quieren subir y los que están arriba quieren bajar ¿?
45 minutos después se fue, y me dejó pensando algo que había ya escuchado hace unos años:
Es acaso el matrimonio como un colectivo de larga distancia donde los que están abajo quieren subir y los que están arriba quieren bajar ¿?