
En el mundo de la actuación el pánico escénico existe mas de lo que creemos. Son muchos los actores que lo experimentan. Estan felices con el proyecto que estan ensayando, ponen todas sus ganas y su energìa, se preparan en todas las disciplinas que la obra en cuestiòn les requiere…pero cuando llega el momento de salir a escena no pueden. NO PUEDEN. Se paralizan, se desmayan, se descomponen, algun mecanismo inconciente se les dispara para que algo que desearon durante meses no pueda concretarse.
Lejos de las tablas, y en el mundo real a mucha gente le sucede lo mismo.
Desean con todas sus fuerzas llegar a tener una relación con esa persona que eligieron, que les sume a su vida, que los llene de felicidad , que les de serenidad, que los haga sentir bien hombres (o mujeres en el caso contrario) en la cama. Pero cuando después del perìodo de conquista tan maravilloso, tienen que salir “ a escena” buscan el pelo al huevo, para arruinarlo todo, con discusiones esteriles, que lo unico que hacen es alejarlos y de esa manera toman distancia. Distancia que les da, en cierto modo, seguridad.