
Desde chiquitos nos enseñaron a hacer lo que se “debe”:
Deci gracias
Pedi por favor
Come con la boca cerrada
Portate bien
No seas mal educada con los mayores
Eso es lo que se debe, y podríamos debatir si esto, que recibimos en ese momento de nuestras vidas es en parte lo que nos forma como seres humanos. Pero lo dejamos para otro posteo. La palabra “sagrada” de mis viejos, que siempre me marcaba lo que “ correspondía” hacer o decir la guarde como un tesoro mucho tiempo...
El tiempo pasó y lo que “debía” hacer se transformó en lo que quería hacer, a veces como un capricho :
No me quiero bañar
No quiero ir a la casa de mi abuela
Quiero comer mas
No quiero volver a dormir a casa
Quiero usar esta ropa y no esa
Hoy después de haber vivido siempre haciendo lo que “debía” hacer y después lo que “quería” hacer, hago lo que “siento”.
La sociedad, el entorno, y hasta uno mismo nos imponen modelos a seguir que no siempre comparto.
No “debo” estar en pareja para sentirme feliz
No “quiero” estar con alguien “ socialmente aceptable” para dejar conformes a los demás pero no a mi.
Siento ganas de dejar fluir, de dejarme sorprender por mi vida, de volar, de no planificar mas, de no saber en el mes de octubre a donde me iré de vacaciones en febrero, de salir a la calle y caminar sin rumbo, de tomar mas vino, comer chocolate y helado sin pensar en el colesterol, siento ganas de tener la valija lista para cuando surja la posibilidad de viajar, siento deseos de estar con quien me dicta el corazón , siento que estoy en un momento de disfrute, siento que quiero gozar de esta plenitud que siento HOY.
Si tuvieras que elegir una sola, qué crees que rige tu vida… tu deber, tu querer o tu sentir?