
“Es una sumatoria de cosas, el trabajo, mis quilombos familiares y ...no se como decirte..."
Al escuchar eso ya sabía todo lo que seguiría. Una catarata de elogios, frases remanidas como “ no sos vos… soy yo” “ sos una mujer increíble” “ llegaste a mi vida en un momento difícil para mi, pero vos sos un 10 ” y para rematar un THE END.
Por más conocido y previsible que sea todo, a esta altura del partido, duele.
A esta altura del partido, una también aprende, que no importa lo que se dé, lo que se haga, lo que una se quede en el molde y no reclame, ni pida. Solo ES si tiene que SER, y sino NO.
Cuando el camino recorrido es mas corto y la corta edad pareciera ser una ventaja, una se queda llorando un mes, echándose culpas, pensando que hice? Que le dije?Por que me hizo esto a mi??
Hoy , con 40 ya cumplidos, con un matrimonio que duro la mitad de mi vida, historias de 1 noche, otras de varios meses o años, y aprendizajes al por mayor puedo rescatar que a pesar del dolor, él conoció mi mejor versión, una mujer conforme con lo que es y con la vida que lleva. Eso no anula el dolor, pero en algún punto...en medio de las lágrimas me hace esbozar una sonrisa.





